miércoles, 7 de septiembre de 2011

Un camino a seguir, uno a encontrar

Fue en la sobriedad del despertar, que encontré como continuar lo que siempre estuvo en mi mente, o en algún otro lado el cual seguía ligado a ella.
Por mas tiempo que pase buscando las respuestas y el recuerdo ya no es mas que una sombra difusa en mi mente, me di cuenta que lo que había venido por accidente, seguiría como tal. Fue una revelación entre el pequeño estado que se encuentra de la inconsciencia a estar casi dormido en el cual pude visualizar y sentir como si fuera yo mismo lo que en realidad, estaba pasando a mucho mas de a lo que puedo ponerle diámetro.
Fue entre sueño y sueño donde buscaba la respuesta y el camino a seguir, fue entre sueño y sueño donde vi mas mundos, donde encontré mas seres, donde encontré humanos y monstruos, donde encontré criaturas y entes, donde encontré monstruos que se hacían llamar humanos, y seres...

Me desperté, salvándome por muy poco de la hipotermia. Moví los brazos cansados mientras pude, los sentía pesados pero pude quitarme la blanca nieve y levantar mi congelado cuerpo lentamente.
Desconocía como había caido en medio de este vació. Calculaba que lo mas probable era que me hubiese desmayado, de panico quizá, al no poder figurar por donde tenia que seguir... Pero la respuesta vino a mi, en un sueño sobrio, era tan simple que no lo podía distinguir de la propia naturaleza de un impulso: la ciudad me encontraría a mi si me necesitaba, y no al revés. Entonces me di cuenta, que tenia un objetivo, que tenia algo pendiente que era de alguien mas, y por eso mismo la ciudad me encontraría... Ya la sentía llamándome, como un faro a los barcos entre la niebla. Comencé a moverme, sin rumbo pero con simultáneamente. No pasaría mucho mas entre al nieve hasta encontrar mi destino...