No. No puedo hacer sencillamente esto.
Es una ironía. Es exactamente lo que quiero hacer, pero está esa cosilla llamada orgullo delante, fiel protector de mi persona, que no deja explicar todo lo que quisiera decir... Todo... Pero puedo hablar de lo que ya saben.
La esotérica no es mi fuerte. Hay que tener, no un estudio, pero firme conocimiento del tema. Si bien, tengo la capacidad para estudiar cualquier área especifica de lo oscuro y lo secreto, no tengo la necesidad o voluntad de hacerlo... todavía.
El zodiaco, al menos este, entra en la esotérica, pero ya lo conoce tanta gente que dudo seriamente que deba permanecer en esta categoría. Otra ironía.
Muy pocos somos los que vivimos bajo la sombra de los arquetipos. Los que nos guiamos, o renacemos de estos conceptos. No somos fénix. No somos nada, si se lo piensa así, pero para la humanidad, todo es algo de alguna manera retorcida, o lo será eventualmente. El caso es el "todavía".
No viene al caso nada de lo anterior.
En mis escritos, yo trato de describir que cada cosa es su esencia en arquetipos y conceptos. En tags, por decirlo de una manera más moderna. Somos nuestros tags. Una cadena de tags compleja es lo que define a un individuo, así sea que tenga miles de tags.
Por ejemplo, el dragón (entre sus miles de tags) es el fuego, es el orgullo, es la codicia, es la sabiduría y el conocimiento. Es muchas cosas más, pero no quiero arruinar la linea de pensamiento por ahora, y sí juntamos todas esas cosas, lo que tenemos es, de vuelta, al dragón.
La misma filosofía puede aplicarse para todo, en este caso, Escorpio.
Escorpio es... Yo soy escorpio.
Escorpio es el orgullo. El misterio. La superioridad, la ventaja. Escorpio es, desde mi punto de vista, quizá el único que esté atrapado en la zona gris. El punto medio que existe entre las karmas.
Es demasiadas cosas...
Pero de vuelta:
Soy yo.